Sotobañado vendría a significar el lugar del pastizal con manantiales y lo de Priorato se debe a Priorato de Canónigos Regulares de San Agustín dependientes de la Abadía de Benevivere, fundada en 1165 por el conde Diego Martínez que fuera mayordomo de Alfonso VIII. Sotobañado y Priorato fue ascendida a la categoría de villa por la Pragmática la Carlos IV, allá por el 1803. Gozó esta localidad de importantes mercados dominicales, vendiéndose ante todo lino, quedando como recuerdo de este comercio su plaza mayor porticada del más elegante y puro estilo castellano.

Sotobañado goza de su iglesia de la Asunción, de una nave, interesante portada del segundo cuarto del siglo XIII con arcos apuntados y del románico tardío. En su interior, dos retablos colaterales con imágenes de Santo Domingo, San Jose con el Niño y San Juanito, todos del siglo XVIII. Guarda en su Sacristía un interesante Viril del siglo XVI. Dispone además Sotobañado de una Ermita, dedicada a Nuestra Señora de los Milagros, com una escultura de la Virgen, gótica.

En Sotillo de Boedo se puede admirar uno de los parajes más bonitos del río Boeda. Su iglesia advoca a San Nicolás, de una sola nave, el Presbiterio se cubre con bóveda de crucería, pórtico y portada románica de transición con molduras góticas; y en pórtico, una ventana románica.

A mediados del siglo XIX, Sotobañado disponía de 525 habitantes y Sotillo de Boedo de 62. Ya unidas en ayuntamiento Sotobañado y Priorato contaban en 1900 con 703 habitantes, en 1930 con 570, en 1960 con 521 y en 2005 con tan sólo 177 habitantes.